El Aloe ha sido considerado una planta milagrosa durante más de 5000 años y, a lo largo de los siglos, ha desempeñado un papel importante en la farmacología de diversos pueblos que han aprovechado sus innumerables propiedades para curarse a sí mismos y a sus animales. Gracias a la gran cantidad de sustancias activas que posee, cumple numerosas funciones beneficiosas para la salud del organismo.
En el Aloe arborescens podemos encontrar más de 250 principios activos y sustancias funcionales que actúan en sinergia, convirtiéndola en la reina de las plantas fitoterapéuticas.
En la línea ALOEPLUS® cada producto contiene la potente combinación de Aloe arborescens y zanahoria. ¿Por qué esta elección? Porque la sinergia entre la zanahoria y el Aloe arborescens tiene una acción terapéutica mayor que los mismos componentes por separado; en la práctica, el Aloe potencia aún más su acción terapéutica cuando se combina con la zanahoria. Esta mezcla obtuvo en 2006 la patente del Ministerio de Actividades Productivas como “mezcla vegetal con importantes propiedades terapéuticas, energéticas y cosméticas”.
Analicemos específicamente las principales y más importantes propiedades de Aloeplus y las acciones que ejercen sobre el organismo de perros y gatos.
Acción antiinflamatoria*
La acción antiinflamatoria del Aloe es, sin duda, la propiedad más observada y documentada. El Aloe ejerce una acción calmante y suavizante sobre los tejidos inflamados y doloridos, con una intensidad comparable a la de los antiinflamatorios esteroideos y con la ventaja de no producir efectos secundarios.
La actividad antiinflamatoria del Aloe se manifiesta a través de tres esteroles vegetales: lupeol, beta-sitosterol y campesterol. Esto produce un efecto inhibidor sobre las prostaglandinas tipo 2 y la síntesis de colesterol en los linfocitos, que de otro modo acudirían en gran número para combatir el agente invasor, causando el típico aspecto hinchado y tumefacto de una inflamación.
Mediante el Acemanano, se estimula la producción de macrófagos gracias a su capacidad para fagocitar o englobar en su interior moléculas u organismos incompatibles con el correcto funcionamiento metabólico, tendiendo a disminuir los efectos evidentes de tumefacción.
La intervención se amplía también con la ayuda de la enzima bradicinasa, que forma parte del complejo sistema orgánico de gestión del dolor, actuando para inhibir la formación de quinininas, entre ellas la bradicinina y la interleucina, moléculas producidas por el organismo como respuesta primaria a una inflamación inminente.
Acción inmunomoduladora*
Esta acción la realizan los glucomananos, una clase de azúcares de cadena larga derivados de plantas, que han demostrado en estudios clínicos y de laboratorio tener una amplia variedad de efectos protectores e inmunoestimulantes en el cuerpo humano. En el estudio de diversas fuentes de este polímero se descubrió que las plantas de Aloe arborescens contienen la mayor concentración de manano acetilado existente en la naturaleza, además en su forma más activa disponible.
Se ha descrito el modo de acción biológica del acemanano, que ha demostrado tener una excelente capacidad para normalizar todos los procesos de daño al organismo y, por tanto, contribuir de manera decisiva y significativa al aumento de las funciones del sistema inmunitario.
A nivel intestinal, el glucomanano actúa como un potente antiinflamatorio y neutralizador de muchas de las enzimas responsables del daño a la pared mucosa; funciona como un extintor para el fuego, calmándolo. Esto ocurre gracias a la disminución de las fisuras en la pared intestinal y a la reducción de la absorción de proteínas que a su vez estimulan reacciones alérgicas en el organismo. Por ello, el acemanano ejerce propiedades virucidas, bactericidas y fungicidas directas, con las que puede ayudar al cuerpo a controlar la sobreproducción de Candida albicans y restaurar la función gastrointestinal normal.
El acemanano, junto con los antraquinonas, también estimula la motilidad intestinal ayudando a eliminar las proteínas alergénicas desde el intestino delgado hasta el colon. Todas estas reacciones conducen a la normalización de las funciones y la estructura de la pared gastrointestinal, deteniendo así el círculo vicioso de daño al sistema inmunitario. Además, el acemanano ejerce una notable acción directa sobre el sistema inmunitario, activando y estimulando macrófagos, monocitos, anticuerpos y células T.
Estudios de laboratorio han demostrado que el acemanano actúa como un puente entre proteínas extrañas, como las partículas de un virus, y los macrófagos, facilitando la ingestión de estas proteínas por parte de los macrófagos mediante fagocitosis. La activación de este sitio receptor es un componente clave en el aumento de la inmunidad celular mediada, deficiente en infecciones por FIV. Incrementa el número y la actividad de macrófagos, células T asesinas y monocitos. También aumentan los anticuerpos formados por las células beta en el páncreas y se protege la médula espinal de daños causados por agentes químicos tóxicos. Estos diversos efectos, que a primera vista podrían parecer variados y sin relación, se deben en realidad a un único y simple proceso a nivel de la membrana celular.
El acemanano, un mucopolisacárido, es un azúcar de cadena larga que interactúa consigo mismo y con la membrana celular. Esto provoca un aumento de la fluidez y permeabilidad de la membrana, permitiendo que las toxinas fluyan fácilmente y que los nutrientes entren en la célula con igual facilidad. Como resultado, mejora el metabolismo celular y aumenta globalmente la producción de energía. Se rompe el círculo vicioso de mala digestión y desnutrición celular. De este modo, el acemanano normaliza la absorción de nutrientes y eleva el umbral de tolerancia a alimentos alergénicos. El sistema inmunitario ahora es más fuerte, está bajo control y mejor preparado para un nuevo ataque.
Acción cicatrizante y reepitelizante*
Una acción generalmente complementaria a la antiinflamatoria es la facilitación de la cicatrización y reepitelización. Sin embargo, los mecanismos de reacción son muy diferentes. Mientras que en la respuesta inflamatoria se tienden a crear reacciones inhibitorias, en la cicatrización se observa el fenómeno opuesto, es decir, la estimulación de células encargadas de la formación y reparación de tejidos. La curación de una herida se favorece por al menos dos factores. El primero es que algunos principios activos de alto peso molecular, compuestos por largas cadenas de un azúcar llamado manosa y que forman los glucomananos, estimulan la actividad de los macrófagos. Se favorece el crecimiento de células y tejidos, junto con la proliferación de fibroblastos, precursores de las células epiteliales. Además, el glucomanano interactúa con receptores específicos en la superficie de las células encargadas de reparar tejidos lesionados o heridos. Finalmente, este polisacárido, con sus múltiples propiedades, aumenta la síntesis de colágeno y acelera la reepitelización. El segundo factor en la cicatrización de una herida se encuentra en la acción de las hormonas vegetales, las giberelinas y auxinas, presentes en el Aloe, que estimulan la reproducción celular.
Acción antibiótica*
El Aloe posee un extraordinario poder antibiótico natural. Este trabajo duro y selectivo lo realizan, de manera impecable, diversos glucósidos antraquinónicos como las aloínas y el ácido aloético. En realidad, bajo la supervisión del acemanano, que prepara los tejidos para recibir los antraquinonas, la aloemodina y la enzima bradicinasa pueden llevar a cabo su actividad antibiótica, bactericida y germicida gracias a su citotoxicidad coordinada, tras la protección del citoplasma.
Así, el sistema inmunitario se involucra en una reacción rápida contra ataques patógenos externos, produciendo más macrófagos, interferón e interleucinas.
Acción analgésica*
La actividad analgésica del Aloe se debe principalmente a tres moléculas diferentes, todas relacionadas de alguna manera con los beneficios sobre la célula de los antracenos y antraquinonas. A ellas se suma una enzima.
Son el éster del ácido cinámico, la isobarbaloína y el ácido salicílico. La enzima añadida es la bradicinasa. El éster se encuentra en altas concentraciones en la esencia de alcanfor y canela y ejerce una acción detergente, ya que su estructura molecular se asemeja mucho a la de los jabones, que son ésteres de ácidos grasos.
La segunda molécula es uno de los compuestos amargos del Aloe y la tercera es un anestésico natural proveniente del sauce llorón, similar al conocido ácido acetilsalicílico, es decir, la Aspirina.
A ellas se suma la acción de la enzima bradicinasa, que estimula el sistema inmunitario, especialmente aumentando los macrófagos, y forma parte del complejo sistema del dolor, donde ejerce una acción analgésica. Inhibe la bradicinina, responsable del dolor y la tumefacción postraumática, provocada por enzimas lisosomales tras una elevada pérdida de macrófagos granulocitos que no lograron bloquear los cuerpos extraños que entraron en contacto con nuestro organismo. Usado tópicamente, el Aloe y la enzima bradicinasa que contiene son simultáneamente un buen remedio analgésico y antiinflamatorio.
Estos cuatro compuestos, de forma sinérgica, ofrecen su valioso apoyo a las principales acciones del acemanano, que gestiona el proceso de curación en su totalidad.
*Este artículo se basa en textos científicos, universitarios y pruebas clínicas. No pretende crear falsas expectativas ni prometer curaciones milagrosas; cada organismo reacciona de manera diferente y, por tanto, los resultados pueden variar de un animal a otro. En cualquier caso, se recomienda consultar con su veterinario.
– Bruce W.G.G. 1975. Medicinal properties in the Aloe. Excelsa 57-58
– Kodym, A., 1991. The main chemical components contained in fresh leaves and in a dry extract from three years old Aloe Arborescens Mill. grown in hothouses Pharmazie 46, 217-219
-Yamamoto, M., Masui, T,. Sugiyama, K., Yokota., Nagakomi, K., Nazakawa, H., 1991. Antiinflammatory actives constituents of Aloe Arborescens Miller
-Biochemical and Cellular Approach to Explore the Antiproliferative and Prodifferentiative Activity of Aloe Arborescens Leaf Extract
(Blanda Di Luccia,1 Nicola Manzo,1 Maria Vivo,1 Eugenio Galano,2 Angela Amoresano,2 Elvira Crescenzi,4 Alessandra Pollice,1 Raffaella Tudisco,3 Federico Infascelli3 and Viola Calabrò1)
1Departamento de Biología Estructural y Funcional, Universidad de Nápoles ‘Federico II’, Nápoles, Italia
2Departamento de Química Orgánica y Bioquímica, Universidad de Nápoles ‘Federico II’, Nápoles, Italia
3Departamento de Ciencias Zootécnicas e Inspección de Alimentos, Universidad de Nápoles ‘Federico II’, Nápoles, Italia
4Instituto de Endocrinología y Oncología Experimental, CNR, via S. Pansini, 580131, Nápoles, Italia
-Brossant, J.Y., Ledeaut, J., Ralamboranto, L., Rakotovao, L.H. Solar, S., Gueguen, A., Coulanges, P., 1981. Immunostimulating properties of an extract isolated from Aloe vahombe. Archives Institut Pasteur Madagascar 48, 11-34






Comentar
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.