La artrosis en el perro es una patología que puede afectar a todas las razas a cualquier edad, y consiste en la degeneración de las articulaciones, responsables de la deambulación y, en general, del correcto movimiento de los huesos.
Los perros afectados por esta patología sienten mucha dificultad para realizar cualquier actividad que requiera la manipulación de las articulaciones: caminar durante mucho tiempo, correr y saltar se vuelven tareas dolorosas hasta el punto de que el perro comienza a preferir casi por completo la inmovilidad.
Aunque es una enfermedad degenerativa, existen terapias y cuidados útiles para prevenir enfermedades articulares en nuestro fiel compañero, ralentizando la progresión de la enfermedad y garantizando así un estilo de vida lo más tranquilo posible y con cada vez menos dolores.
¿Quieres descubrir síntomas, causas y consejos para reconocer y prevenir el problema de la artrosis en el perro? ¡Sigue leyendo el artículo!
Artrosis en perros: síntomas y causas
En los últimos 5 años, las enfermedades articulares en perros han aumentado un 38%.
Los problemas articulares, desde las displasias hasta la artrosis, están entre el “Top Ten” de los diagnósticos clínicos más comunes en animales de compañía. Y los que más sufren son especialmente los perros de tamaño grande/gigante y los animales más ancianos.
Afectando principalmente la estructura de las articulaciones que garantizan la movilidad ósea, bastará con observar cómo tu perro camina, con qué soltura salta al sillón o corre en el parque. En general, los síntomas de la artrosis son:
cojera;
la llamada “cojera en frío”, debida a un repentino endurecimiento de la articulación tras haber estado quieto mucho tiempo. El perro con artrosis tenderá a usar lo menos posible la pata dolorida, causando así una especie de atrofia muscular;
endurecimiento e hinchazón de las articulaciones;
reticencia a realizar movimientos y actividades prolongadas;
temblor en las patas.
Enfermedades en las patas de los perros: ¿cuándo aparecen?
Dado que la artrosis canina afecta la mayoría de las veces a perros ancianos debido al envejecimiento sistémico del organismo, la edad avanzada es la principal causa responsable de la aparición del problema en la mayoría de los casos.
El 13% de los perros más ancianos sufre artrosis, y 1 de cada 4 perros debe lidiar con el dolor articular.
Sin embargo, es importante recordar que la artrosis en perros también puede afectar a perros jóvenes o incluso cachorros, y las causas pueden atribuirse a dos problemas principales:
displasia de cadera y codo, una enfermedad congénita heredada de madre y padre;
manipulación excesiva de la articulación debido a traumatismos como fracturas o luxaciones.
Además, hay que recordar que el exceso de peso debido a una dieta desequilibrada y a la falta de actividad física es un obstáculo para la correcta movilidad de músculos, huesos y articulaciones.
También hay que tener cuidado de no someter al animal a una actividad física excesiva: los perros dedicados a una actividad física intensa (por ejemplo, deportes) mantienen sus articulaciones siempre bajo estrés, aumentando su desgaste y el riesgo de traumatismos (por ejemplo, fracturas, luxaciones, roturas de tendones y ligamentos).
Resultado: articulaciones viejas y desgastadas en sujetos que aún están en plena vitalidad y forma física.
Tratamientos efectivos para la artrosis en perros
Desafortunadamente, hoy en día no existe una única terapia médica o intervención quirúrgica capaz de resolver de una vez por todas los problemas articulares.
La salud de las articulaciones es fruto de un programa de cuidados y atenciones específicas cuya eficacia se demostrará solo con tu participación informada y consciente.
Además, un apoyo para prevenir la artrosis puede venir de los remedios naturales: las terapias existentes hoy en día demuestran ser de gran ayuda para los animales afectados por esta patología y ralentizan significativamente sus síntomas.
Normalmente se utilizan suplementos específicos para problemas articulares, además de fisioterapia, un mantenimiento cuidadoso del movimiento físico y una dieta que controle el peso del perro.
5 consejos para prevenir la artrosis en perros
Cuando decides cuidar de un perro, es muy importante realizar todos los exámenes necesarios sobre su salud y su predisposición a diferentes problemas de desarrollo.
La artrosis es, lamentablemente, una de las patologías más comunes que afectan a los perros, especialmente a los de tamaño grande, y por esta razón es bueno tener varios cuidados que reduzcan el riesgo de su
aparición.
Aquí tienes algunos consejos útiles para prevenir la artrosis en perros
1. Acude solo a criaderos seguros y certificados
Si tienes la intención de adquirir un cachorro de una raza predispuesta a la displasia articular, acude solo a criaderos que cuenten con certificado de pedigrí de reproducción seleccionada emitido por el ENCI (Ente Nacional de la Cinofilia Italiana). Este certificado garantiza que el cachorro haya nacido de padres libres de problemas articulares transmisibles, incentivando así la demanda de perros genéticamente sanos y desalentando cada vez más la tendencia a criar ejemplares destinados a sufrir dolores y molestias.
2. Solicita una visita ortopédica temprana a tu veterinario
Alrededor de los tres o cuatro meses es conveniente pedir a un veterinario una visita ortopédica para determinar la posible predisposición de tu cachorro a enfermedades del desarrollo como la displasia, y para detectar desde el principio signos de artrosis que podrían causar mayores problemas en el futuro.
Si a tu perro se le diagnostica esta predisposición, hoy en día existen técnicas quirúrgicas capaces de mejorar notablemente su salud articular.
3. Cuida la alimentación para tratar la artrosis en perros
La alimentación es fundamental: de hecho, estudios científicos recientes han demostrado que la reducción del peso corporal es útil para disminuir el dolor articular.
Organiza una dieta específica adecuada a su edad, tamaño y estilo de vida sin recurrir a métodos caseros.
Raciona la comida para que cada comida aporte la cantidad justa de energía sin excesos metabólicos y mantén siempre controlado el peso corporal de tu fiel compañero: el sobrepeso y la obesidad afectan a las articulaciones, como ocurre también en los humanos, con el riesgo de provocar dolores y dificultades de movimiento.
4. Atención al ejercicio físico
Un buen ejercicio físico es beneficioso no solo para ti, sino también para tu perro. Pero no exageres: siempre considera la edad y el tamaño de tu perro y evita esfuerzos físicos demasiado intensos, incluso en actividades competitivas, para no sobrecargar articulaciones en riesgo.
Siempre integra un programa de fisioterapia en caso de que tu perro deba recuperarse de un estado postoperatorio o de un trauma: el dolor constante suele llevar al animal a evitar el movimiento, cayendo así en una atrofia muscular que le impediría gradualmente cualquier otra actividad.
5. Usa suplementos específicos para la artrosis en perros
Existen muchos productos que ayudan a garantizar el bienestar articular de tu perro, pero acude a empresas que conozcan el problema, se comprometan en la investigación de nuevas formulaciones y usen sustancias seleccionadas y purificadas.
Con fórmula patentada a base de Aloe Arborescens, zanahoria e ingredientes naturales, Articur pet es una mezcla esencial para mantener sano el sistema articular, óseo y muscular de tu perro o gato, garantizando resultados significativos en el apoyo a las terapias de animales con artrosis ya en curso o con cachorros predispuestos a patologías óseas y articulares, también gracias a la presencia de ácidos grasos omega 3 y componentes que favorecen su flexibilidad.
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